Tú te crees Superman,
pasta no me vas a dar.
Es lo único que tienes
para poderme pagar,
este cuerpo delicioso
que es pecado y es mortal.
Tú te crees que no tengo
ni un duro y vas a ver,
que nadie me va a vencer,
mucho menos a vender.
Mi cuerpo es puro vicio,
es pecado y es mortal.
Pero no lo vas a ver,
no lo vas a conocer.
Nadie me va a parar, nadie me va a
parar...
Ni siquiera tus locuras van a hacerme
delirar.
Nadie me va a parar, nadie me va a
parar...
Porque yo no tengo dueño,
por que sólo tengo un sueño,
y nadie me lo va a quitar.
¿Y ahora qué?, te vas a mover,
con ese cuerpo de mimbre
te puedes romper, porque:
te falta todo el swing
del que sí sabe bailar.
Con esas caderas no sabes gozar,
verte moverte... ¡no lo quiero ni
pensar!.
Tú eres el tío más frío de esta
ciudad,
que solo sabe pensar en su mamá.
Quien para que no sufriera le compró
todo lo que su boca pidiera...
para que no sufriera, para que no
sufriera.
¡Qué lástima me das!, pegado a un
lugar.
No vas a triunfar, te vas a quedar ahí.
Porque no hay más, ¡tú no sabes
volar!.
Con tu cara de niño te vas a impactar,
al verme triunfar lejos de aquí
muy lejos de aquí...
Porque nadie me va a parar, porque nada
me va a parar.
Porque nadie me va a parar, porque nada
me va a parar.
Tu cuerpo de salitre se va a oxidar:
porque no sabes bailar, ¡porque no
sabes bailar!,
porque no tienes idea de lo que es
gozar...
Porque no sabes bailar, ¡porque no
sabes bailar!,
porque no tienes idea de lo que es
pasar
una noche junto a mí:
Te voy a descoyuntar,
con estos movimientos nadie a mí me va
a parar.
Te voy a descoyuntar,
¡ponle grasa a tus articulaciones
muñeco!,
porque no vas a aguantar ni siquiera el
primer round,
¡ni siquiera el primer round!.
Y me vas a hacer llorar, ¡ja!, de pura
risa.
Yo te voy a descoyuntar, yo te voy a
descoyuntar.
Sal corriendo, ¡sal corriendo!,
porque no voy a parar, no voy a
parar...
Cuando tú me veas desnuda nada te va a
funcionar.
Porque tú no eres un hombre para esta
mujer.
Porque no estás a la altura, y lo vas
a saber.
Porque no quiero palabras, sólo quiero
joder:
y lo vas a entender, ¡lo vas a
entender!,
porque paso el día pensando en lo
mismo que tú.
© Sonia Atenea