WHAT'S ON?



viernes, 28 de septiembre de 2012

Existencia


Me pesa el corazón
de guardar tanto amor...
ayer salí a buscarte,
y no pude encontrarte.

Enfrentaré el temor
que guardo en mi interior,
para poder amarte
si logras perdonarme.

Existencia,
eres tú mi existencia.
Existencia,
eres tú mi existencia.
Yo me iré
si vienes conmigo,
no me dejes sin tu cariño.

Escucharás mi voz
cantando esta canción,
mi sueño de adorarte
late en alguna parte.

Pronuncio una oración
con desesperación,
para recuperarte
y que no sea tarde.

Existencia,
eres tú mi existencia.
Existencia,
eres tú mi existencia.
Yo me iré
si vienes conmigo,
no me dejes sin tu cariño.

Existencia,
eres tú mi existencia.
Existencia,
eres tú mi existencia.
Sé que crees
en el destino,
ven a formar parte del mío.



© Sonia Atenea

Frágil


No sé qué decir,
sólo quiero huir.
Me pregunto cuándo
te diré adiós.

Si no fuera por la necesidad
de adquirir mayor seguridad,
me habría ido ya
hace largo tiempo atrás,
me mantiene la vida
unida a tu mirar.

Cuando tú te me acercas,
pierdo todas mis tuercas.
No se me hace fácil,
sintiéndome tan frágil,
cuando tu omnipresencia
me incita a la demencia.

No sé ya seguir
si no estás aquí,
todo se hace largo
sin oír tu voz.

Voy fuera de mí
sin saber de ti,
sería un milagro
conquistarte yo.

Si no fuera por la necesidad
de adquirir mayor seguridad,
me habría ido ya
hace largo tiempo atrás,
me mantiene la vida
unida a tu mirar.

Cuando tú te me acercas,
pierdo todas mis tuercas.
No se me hace fácil,
sintiéndome tan frágil,
cuando tu omnipresencia
me incita a la demencia.

Cuando tú te me acercas,
pierdo todas mis tuercas.
No se me hace fácil,
sintiéndome tan frágil,
cuando tu omnipresencia
me incita a la demencia.



© Sonia Atenea

jueves, 27 de septiembre de 2012

Confessions


I'm just a happy swallow,
drawing lonely flights,
and I hope tomorrow,
I will find my pair.

I overcame my sorrow,
I'm myself again
I've returned to my home,
it's my best relief.

I could wait all my life for your touch,
and you will always be in my heart.
I'll go on developing my art,
in spite of my eternal doubts.

I love my own freedom,
I am my own friend,
I can feel the wisdom
running through my veins.

I could wait all my life for your touch,
and you will always be in my heart.
I'll go on developing my art,
in spite of my eternal doubts.

I could wait all my life for your touch,
and you will always be in my heart.
I'll go on developing my art,
in spite of my eternal doubts.

I'm just a happy swallow,
drawing lonely flights...



© Sonia Atenea

Hice mi cielo


No contaré otra historia,
no contaré esta historia,
aunque esté en mi recuerdo
y aún me robe el sueño.

Te fuiste...
me apartaste de tu vida sin saber,
que como un río profundo fluía mi querer,
y ahora sé que fue para bien.

Aprendí que puedo vivir si tú no estás aquí,
descubrí millones de cosas ocultas en mí...
sueños, deseos que yo ignoraba:
hice mi cielo sin tu mirada.

En aquella caricia,
puse toda mi vida:
pedí a Dios un momento,
no tardó en concederlo.

Fue esa mi despedida,
con lágrimas y herida.
Te di mi sentimiento,
después salí corriendo.

Te fuiste...
me apartaste de tu vida sin saber
que como un río profundo fluía mi querer,
y ahora sé que fue para bien.

Aprendí que puedo vivir si tú no estás aquí,
descubrí millones de cosas ocultas en mí...
sueños, deseos que yo ignoraba,
hice mi cielo sin tu mirada.

Aprendí que puedo vivir si tú no estás aquí,
descubrí millones de cosas ocultas en mí...
sueños, deseos que yo ignoraba,
hice mi cielo sin tu mirada.



© Sonia Atenea

Que suene el tambor


Cuento las horas
para tenerte en mis brazos,
si te enamoras
haré que estrechemos lazos.

Y mientras tanto:
que suene el tambor,
¡que suene el tambor!.
Devora el dolor:
bendito tambor,
¡bendito tambor!.

Bailo que bailo,
danza de fuego.
Bailo que bailo
si no me muero.

Bailo que bailo,
danza de fuego.
Bailo que bailo,
paso sincero.

Contigo a solas
bailando al son de las olas,
dejas tu aroma
hasta que el sol se asoma.

Y mientras canto...
que suene el tambor,
que suene el tambor,
devora el dolor,
bendito tambor,
bendito tambor.

Bailo que bailo,
danza de fuego.
Bailo que bailo
si no me muero.

Bailo que bailo,
danza de fuego.
Bailo que bailo,
paso sincero.


© Sonia Atenea

Abrázame


Conocerte
fue algo inesperado,
y pensé que fácilmente
me habría enamorado.

Mantuve la distancia
haciendo un gran esfuerzo,
quitándole importancia
a aquel raro comienzo.

Pensé ingenua
que podría llevarlo,
pero mengua
mi resistir tan vano.

Abrázame,
y dime qué es lo que sientes,
quiero saber si tengo tu querer.

Pero en medio de este torbellino,
te percibo tan lejano y frío...
No me atrevo a decirte qué siento,
pues congelas tú mi pensamiento.

Pensé ingenua
que podría llevarlo,
pero mengua
mi resistir tan vano.

Abrázame,
y dime qué es lo que sientes,
quiero saber si tengo tu querer.

Pero en medio de este torbellino,
te percibo tan lejano y frío...
No me atrevo a decirte qué siento,
pues congelas tú mi pensamiento.

Pero en medio de este torbellino,
te percibo tan lejano y frío...
No me atrevo a decirte qué siento,
pues congelas tú mi pensamiento.


© Sonia Atenea

Huracán


Aunque no me quieras,
tómame con fuerza.
Aunque no me esperes,
¡sálvame de él!.

Él que me mató,
él que me hipnotizó.
Él que me engañó
y me destrozó.

Sé que va a venir
un día de estos a buscarme,
por eso tómame con fuerza,
para evitar que me arrastre.

Es un huracán
que destruye todo a su paso...

Y si me rechazas
déjame que te ame,
que mis sentimientos
estén lejos de él.

Él que me mató,
él que me hipnotizó.
Él que me engañó
y me destrozó.

Sé que va a venir
un día de estos a buscarme,
por eso tómame con fuerza
para evitar que me arrastre.

Es un huracán
que destruye todo a su paso...
por eso tómame con fuerza
para que no me arrastre.


© Sonia Atenea

Agujas


Te he dicho que
te vayas ya.
Tú hiciste la ley,
yo hago la trampa:
es hora de escapar.

Te parece mal,
duro de aceptar,
que alguien como yo
te pueda rechazar.

No me dejo dominar
por alguien como tú,
por más que lo intentes
no puedes apagar mi luz.

Atormentas mi alma,
con tus propias culpas
siempre me torturas,
tú no tienes cura.

Tus palabras son
agujas que
no puedo controlar,
emociones que
me arrastran y
me hieren sin cesar.

Lloré en aquel lugar,
lejos de tu mirar,
y encontré fortaleza
en mi debilidad.

No me dejo dominar
por alguien como tú,
por más que lo intentes
no puedes apagar mi luz.

Atormentas mi alma,
con tus propias culpas
siempre me torturas,
tú no tienes cura.

Tus palabras son
agujas que
no puedo controlar,
emociones que
me arrastran y
me hieren sin cesar.


© Sonia Atenea

Fiera herida


Cuando estoy frente a ti,
te haces el loco....
y si te hablo de mis amores
te pones celoso.

Si me acerco te vas,
si me alejo por mucho tiempo
me empiezas a odiar.

Rasguños de fiera herida,
indiferencia total.
¿Por qué será?,
te quiero más y más.
Te siento solo,
igual que yo.

Este amor
no tiene pies ni cabeza,
no tiene principio ni fin.

Rasguños de fiera herida,
indiferencia total...
¿Por qué será?,
te quiero más y más.
Te siento solo,
igual que yo.

© Sonia Atenea


Si eres real


Eres demasiado perfecto,
parece que estoy en un sueño...
pero en cuanto pienso despierto,
sé que mi amor no tiene precio.

No me fío de tus palabras,
siempre que las usas me alabas...
y te piensas que así me atrapas,
cuando soy un ave que escapa.

Si eres real, demuéstralo.
Si eres real, lo quiero ver.
Si eres real, dime: ¿eres real?.
No viviré, ni moriré por tu amor.
No te daré mi corazón.

Crees que me creo tus cuentos
y que me muero por tus huesos...
pero yo valgo más que eso,
y todo cae por su propio peso.

Quieres que de todo por nada,
casi que te entregue mi alma,
pero ya salí escarmentada
de una historia que fue inventada.

Si eres real, demuéstralo.
Si eres real, lo quiero ver.
Si eres real, dime: ¿Eres real?.
No viviré, ni moriré por tu amor.
No te daré mi corazón.


© Sonia Atenea

Quiero oír tu voz


Hace tiempo que no estás,
¿cuántas vidas pasarán
hasta volverte a encontrar?.

Sé que nada destruirá
esta historia sin final,
porque es amor de verdad.

Y quiero oír tu voz,
quiero volver a oír tu voz.
Yo sé que estás ahí,
soñándome.

Y quiero oír tu voz,
quiero volver a oír tu voz.
Yo sé que estás ahí,
soñándome.

En mis brazos sentirás
la dulzura y la paz,
que no has podido encontrar.

Fue difícil caminar
lejos de tu palpitar,
eres mi otra mitad.

Y quiero oír tu voz,
quiero volver a oír tu voz,
yo sé que estás ahí...

Y quiero oír tu voz,
quiero volver a oír tu voz.
Yo sé que estás ahí...
¡cerca de mí!,
soñándome.



© Sonia Atenea

Abrázate a mi corazón


Veía mis sueños
en un mal televisor,
sentía en mi frente
grandes gotas de sudor.

¡Qué raro verano!,
trabajo de sol a sol,
sin las vacaciones
que necesito yo.

No podía ni sentarme
en mi jornada interminable,
cuando un ángel me cantó:

“Abrázate a mi corazón,
que yo seré tu protección”,
y se llevó todo el dolor,
el ángel de mi salvación.

Había cantado
sin conocer mi voz
en veinte escenarios,
no me escuchaba ni yo.

No puedo olvidarlo,
mi fobia al micrófono,
gastaré mis manos
para salvar mi voz.

No podía ni sentarme
en mi jornada interminable,
cuando un ángel me cantó:

“Abrázate a mi corazón,
que yo seré tu protección”,
y se llevó todo el dolor,
el ángel de mi salvación.

“Abrázate a mi corazón,
que yo seré tu protección”,
y se llevó todo el dolor,
el ángel de mi salvación.

© Sonia Atenea

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Yo no soy tu amiga


Sabes que siempre
te he querido,
desde que te vi...
y ahora me dices
que soy como una hermana para ti.

Aquella tarde
de febrero
me enamoré de ti.
Siempre fui clara
con todo lo que yo sentía por ti.

Yo no soy tu amiga,
¡olvídame!, no digas nada.
¿Por qué me retienes
a tu lado si no me amas?.

Tengo la oportunidad,
y me sobran razones.
Hoy quiero volar,
y aprovechar la marejada.

Tengo derecho
a hacer mi vida,
no has querido venir.
Ahora ya es tarde,
no te espera nada mío aquí.

Si soy hiriente,
me perdonas,
como yo te perdoné.
Quédate lejos,
mi piel sabe que no eres para mí.

Yo no soy tu amiga,
¡olvídame!, no digas nada.
¿Por qué me retienes
a tu lado si no me amas?.

Tengo la oportunidad,
y me sobran razones.
Hoy quiero volar,
y aprovechar la marejada.

© Sonia Atenea

Volaría esta noche


No sé cómo me enamoré,
y te fuiste sin saber
que despertaste mi piel.

YO No sé si volverás,
si en mí te fijarás,
no lo puedo imaginar.

Volaría esta noche,
para colarme entre tus sábanas
y hacerte un reproche,
¿por qué no estás aquí?.

Sólo pienso en tu nombre,
y me pierdo en tus palabras...
no entiendo qué esconden,
pero te quiero así.

Todavía no soy mujer,
tú eres más de lo que soñé,
yo soy una entre cien.

Sólo te pido un quizás,
Y si no miras más atrás,
mi ternura encontrarás.

Volaría esta noche,
para colarme entre tus sábanas
y hacerte un reproche,
¿por qué no estás aquí?.

Sólo pienso en tu nombre,
y me pierdo en tus palabras...
no entiendo qué esconden,
pero te quiero así.

Volaría esta noche,
para colarme entre tus sábanas
y hacerte un reproche,
¿por qué no estás aquí?.

Sólo pienso en tu nombre,
y me pierdo en tus palabras...
no entiendo qué esconden,
pero te quiero así.

© Sonia Atenea

Yo falté


Maldigo mi inocencia,
maldigo mi impaciencia.
Maldigo lo que quema,
y la huella que deja.

Yo falté, falté, falté,
falté a lo que
no se debe romper, falté:
heme aquí de rodillas,
pidiendo a Dios perdón.

Él me hirió profundamente pero no, 
él no era mío, y yo sé que
eso no estuvo bien:
heme aquí de rodillas,
pidiendo a Dios perdón.

Maldigo mi incoherencia,
maldigo mi inconsciencia.
Maldigo lo que acecha,
y con maldad se cuela.

Yo falté, falté, falté,
falté a lo que
no se debe romper, falté:
heme aquí de rodillas,
pidiendo a Dios perdón.

Él me hirió profundamente pero no, 
él no era mío, y yo sé que
eso no estuvo bien:
heme aquí de rodillas,
pidiendo a Dios perdón.


© Sonia Atenea

Vade Retro Disney World


Cuando era una niña quería ser Princess.
Espero que ahora no sea muy tarde,
para abrir los ojos y despertarme:
nadie va a venir a resucitarme.

Vade retro Disney World:
yo no quiero vivir
en el mundo de los sueños.
Vade retro Disney World:
prefiero tener
los pies en el suelo.

No me interesan en High Quality,
no me interesan en 3D.
No quiero ver esas películas,
no quiero verlas nunca más.

Todas sus canciones memorizaba,
sus mejores libros coleccionaba.
Deseaba ser una flor delicada,
en mi mundo aparte alucinaba.

Vade retro Disney World:
yo no quiero vivir.
en el mundo de los sueños.
Vade retro Disney World:
prefiero tener
los pies en el suelo.

No me interesan en High Quality,
no me interesan en 3D.
No quiero ver esas películas,
no quiero verlas nunca más.

Hay príncipes que eligen a brujas,
otros se convierten en bestias.
Te suben a sus alfombras
en mitad de una noche oscura,
se gozan de tu belleza
y te tiran a la basura.

Hay príncipes que son malvados,
te convierten en Cenicienta.
Van muy bien disfrazados,
pero llevan garrote en mano.
Yo no quiero ser princesa,
yo quiero ser un soldado.

© Sonia Atenea

Tu sonrisa


Tu sonrisa me ilumina
sin saber porqué:
tu sonrisa, tu sonrisa...

No importa el lugar,
no importa la hora.
No importa la Luna,
no importan más cosas...

Sé que te dije adiós,
quizás por miedo amor.
Miedo de tantas cosas,
miedo de no ser yo
la que te quita el sueño,
por la que sientes celos.
Miedo de algún recuerdo,
de no poderte dar
todo mi corazón.

Tu sonrisa me hipnotiza
sin saber porqué:
tu sonrisa, tu sonrisa...

No importa el lugar,
no importa la hora.
No importa la Luna,
no importan más cosas...

Sé que te dije adiós,
quizás por miedo amor.
Miedo de tantas cosas,
miedo de no ser yo
la que te quita el sueño,
por la que sientes celos.
Miedo de algún recuerdo,
de no poderte dar
todo mi corazón.

Tu sonrisa me ilumina
sin saber porqué:
tu sonrisa, tu sonrisa...



© Sonia Atenea

Traviesa


Pensé que no escribiría más canciones,
logré esclarecer mil confusiones.
En mis letras y melodías
nunca pensé que tú estarías,
pero cambiaste todo en un segundo
despertando en mí este amor profundo.

¿Por qué tuve que enamorarme de ti?,
¿por qué aquel día me miraste así?...
¿por qué?, ¿por qué?.

Quiero perder la cabeza,
quiero sentirme traviesa,
saber que de mi locura
tú tienes la culpa.

No quiero ser la princesa
que con sus alas tropieza,
no quiero ser la aventura
que jamás perdura.

Traté de realizar mis ilusiones,
lloré en multitud de ocasiones.
Hoy sueño verte cada día,
que me ilumine tu sonrisa.
Será que todo cambia en este mundo,
tú despertaste en mí este amor profundo.

¿Por qué tuve que enamorarme de ti?,
¿por qué aquel día me miraste así?...
¿por qué?, ¿por qué?.

Quiero perder la cabeza,
quiero sentirme traviesa,
saber que de mi locura
tú tienes la culpa.

No quiero ser la princesa
que con sus alas tropieza,
no quiero ser la aventura
que jamás perdura.


© Sonia Atenea

Tigresa Blanca


Dulzura en la mirada,
una luz que se escapa.
Será el qué hablar que mata,
y luego te desgarra.

Aunque habito en la jungla
soy de sangre real,
una tigresa blanca
como no hay otra igual.

Caminando segura
con total libertad,
una tigresa blanca
como no encontrarás...

Melena larga oscura,
que sin querer te embruja.
Piel blanca como nieve
que baila cuando llueve.

Amanecí cambiada
y descubrí con calma,
que hay belleza en mi alma
y quiero conquistarla.

Aunque habito en la jungla
soy de sangre real,
una tigresa blanca
como no hay otra igual.

Caminando segura
con total libertad,
una tigresa blanca
como no encontrarás...

Melena larga oscura,
que sin querer te embruja.
Piel blanca como nieve,
que baila cuando llueve.

Melena larga oscura,
que sin querer te embruja.
Piel blanca como nieve
que baila cuando llueve.



© Sonia Atenea

Superwoman


No quiero más,
ya es suficiente.
No quiero hablar
delante de la gente,
de lo que me cuesta
acercarme a ti,
de lo que me cuesta decirte
lo que siento.

Son tan caros tus besos,
que yo ya no puedo más.
Es tan cara tu forma de amar:
es tocar una estrella,
y después escalar al Sol.
¡Superwoman me llega al talón!

Una gota de ti:
cien llamadas.
Un pedazo de tu boca:
cartas comprometidas.
Y un te quiero,
un te quiero, un te quiero,
un te quiero:
¡no me bastan vidas!.

¿Sabes qué?, me rindo.
¿Sabes qué?, me voy.
¿Sabes?, ¿sabes?, ¿sabes?...
¿qué?, ¿qué?, ¿qué?:
te quiero.

© Sonia Atenea

Solo mi voz


Lo que siento es tan grande,
que no lo puedo explicar,
ni tú lo vas a entender:
hasta que lo sientas,
hasta que lo veas,
hasta que lo vivas.

Por favor,
no lo juzgues,
por favor...

Lo que siento
no depende de mí.
Es mi corazón
que empieza a sentir,
y solo mi voz
lo deja salir...
y solo mi voz
lo deja vivir,
lo deja existir.

Aunque lo callara,
seguiría estando aquí.
Aunque lo matara,
volvería a resurgir.

Aunque lo extirpara,
volvería a enraizarse aquí.
Soy toda corazón,
toda corazón.

Por eso no permito,
ni un minuto,
estar con quien no quiero yo...
con quien no quiero yo.

© Sonia Atenea

Se suponía


Se suponía
que te olvidaría,
busqué buenas razones
para hacerlo...
Se suponía,
se suponía, se suponía.

Se suponía,
que no era amor que era interés,
por eso huí para no hacer
lo que jamás se debe hacer.

Llegado el día,
tras largos meses después...
sigue presente ese querer,
ese querer que yo maté.

Ay, ay, ay...
si yo te vuelvo a ver...
Ay, ay, ay...
¿qué va a pasar después?...
Ay, ay, ay...
Ay, ay, ay...

Con esta cara demacrada,
con mis ojeras tan marcadas.
Reencontrarme con tu mirada,
caer de nuevo fulminada.

No, no, no, no, no...
No, no, no, no, no...
No, no, no, no, no...
No, no, no, no, no...

Se suponía
que te olvidaría,
se suponía.

© Sonia Atenea

Sé que no


A veces aparece una ilusión
que da felicidad a mi corazón,
pero en cuanto despierto
me invade el temor:
cuanto más alto vuelo
caer es peor.

Mi mente como una cometa
trata de ignorar tu silueta,
la magia de tu movimiento
despierta el fuego en un momento.

Sé que no puede ser verdad,
sé que tú nunca vas a estar.
Sé que no estrecharemos lazos,
estaré lejos de tus brazos...
porque tú nunca me buscas,
y porque a mí el amor me asusta.

Apelo urgentemente a la razón,
cuando se excede en mí la fascinación,
y por más que lo intento
se me parte en dos:
cuanto más alto vuelvo
caer es peor.

Mi mente como una cometa
trata de ignorar tu silueta,
la magia de tu movimiento
despierta el fuego en un momento.

Sé que no puede ser verdad,
sé que tú nunca vas a estar.
Sé que no estrecharemos lazos,
estaré lejos de tus brazos...
porque tú nunca me buscas,
y porque a mí el amor me asusta.

Sé que no puede ser verdad,
sé que tú nunca vas a estar.
Sé que no estrecharemos lazos,
estaré lejos de tus brazos...
porque tú nunca me buscas,
y porque a mí el amor me asusta.


© Sonia Atenea

¿Quién será?


Cuando el frío empieza a arder,
mil palabras puedo ver:
me cuentan cuentos,
me hablan de él.

¿Quién será, será, será, será...?,
¿dónde estará?.
¿Quién será, será, será, será...?,
¿dónde estará?.
Muerta estoy sin él,
¿quién será?.

No quiero vivir muriendo,
no quiero seguir sufriendo.
No sé si él siente lo mismo,
¿por qué no viene?.

Saber tratar una flor
es cuestión de corazón,
el sentimiento
aleja el temor.

¿Quién será, será, será, será...?,
¿dónde estará?.
¿Quién será, será, será, será...?,
¿dónde estará?.
Muerta estoy sin él,
¿quién será?.

No quiero vivir muriendo,
no quiero seguir sufriendo.
No sé si él siente lo mismo,
¿por qué no viene?.

¿Quién será?, ¿quién será?.

© Sonia Atenea

Pudo más el cariño


Te odié, te odié...
y pudo más el cariño
que el rencor.
Te odié...
y pudo más el cariño
que el rencor.

Si tuviste tus fallos,
yo tuve los míos.
Serán los pocos años,
los nuevos desafíos.

Estás en mi recuerdo
sin saber yo impedirlo,
y ahora rezo por ti
como si fueras mío,
aunque tú no seas mío.
¡Ay!, amigo... ¡Ay!, amigo.

Te odié, te odié...
y pudo más el cariño
que el rencor.
Te odié...
y pudo más el cariño
que el rencor.

Si tuviste tus fallos,
yo tuve los míos.
Serán los pocos años,
los nuevos desafíos.

Estás en mi recuerdo
sin saber yo impedirlo,
y ahora rezo por ti
como si fueras mío,
aunque tú no seas mío.
¡Ay!, amigo... ¡Ay!, amigo.

Estás en mi recuerdo
sin saber yo impedirlo,
y ahora rezo por ti
como si fueras mío,
aunque tú no seas mío.
¡Ay!, amigo... ¡Ay!, amigo.

© Sonia Atenea