Soltero o casado, joven o viejo:
el Sr. Picha Brava puede ser cualquiera.
Él tiene un discurso más o menos constante,
aunque a veces incluye unas cuantas variantes.
El Sr. Picha Brava
dirá lo que haga falta,
para llevarte a la cama:
No puedo más, voy a estallar.
Me pones a 100%: ¡ven, ven!.
Llevo una década de vida monacal,
las mujeres me han hecho mucho mal.
No puedo más, voy a estallar.
Me pones a 100%: ¡ven, ven!.
Reina, princesa, emperatriz, ¡da igual!:
quiero verte en horizontal.
Culto o inculto, rico o pobre:
el Sr. Picha Brava puede ser cualquiera.
Si viviera otra vida, nacería sin lengua,
por robar con mentiras la inocencia.
El Sr. Picha Brava
diría lo que fuera,
para llevarte a la cama:
Eres mi fin, mi querubín.
Entrégate: ¡sí, sí!.
Sólo deseo hacerte muy feliz,
esto va a ser lo mejor para ti.
Eres mi fin, mi querubín.
Entrégate: ¡sí, sí!.
Abre las puestas del cielo para mí.
Ten piedad, no quieras verme sufrir.
el Sr. Picha Brava puede ser cualquiera.
Él tiene un discurso más o menos constante,
aunque a veces incluye unas cuantas variantes.
El Sr. Picha Brava
dirá lo que haga falta,
para llevarte a la cama:
No puedo más, voy a estallar.
Me pones a 100%: ¡ven, ven!.
Llevo una década de vida monacal,
las mujeres me han hecho mucho mal.
No puedo más, voy a estallar.
Me pones a 100%: ¡ven, ven!.
Reina, princesa, emperatriz, ¡da igual!:
quiero verte en horizontal.
Culto o inculto, rico o pobre:
el Sr. Picha Brava puede ser cualquiera.
Si viviera otra vida, nacería sin lengua,
por robar con mentiras la inocencia.
El Sr. Picha Brava
diría lo que fuera,
para llevarte a la cama:
Eres mi fin, mi querubín.
Entrégate: ¡sí, sí!.
Sólo deseo hacerte muy feliz,
esto va a ser lo mejor para ti.
Eres mi fin, mi querubín.
Entrégate: ¡sí, sí!.
Abre las puestas del cielo para mí.
Ten piedad, no quieras verme sufrir.
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.