No soy libertina,
me gusta ser yo quien decida:
así que guárdate tus argumentos.
Sé lo que quiero y tú también,
no lo adornemos solo es piel...
No tendrás que convencerme de nada,
para que me quede esta madrugada.
No quiero que me convenzas de nada:
¡mi energía te desafía!
Llévame hasta el cielo,
o déjame en el suelo.
La puerta está abierta,
y puedes salir cuando quieras:
voy a esperar que tú hagas lo mismo.
Yo soy tan libre como tú,
no tengas miedo, tócame...
No tendrás que convencerme de nada,
para que me quede esta madrugada.
No quiero que me convenzas de nada:
¡mi energía te desafía!
Llévame hasta el cielo,
o déjame en el suelo.
Este es un juego
de una sola jugada:
o juegas o pasas.
No voy a engañarte,
sube a otro tren
si tienes algo que perder.
No tendrás que convencerme de nada,
para que me quede esta madrugada.
No quiero que me convenzas de nada:
¡mi energía te desafía!
Llévame hasta el cielo,
o déjame en el suelo.
© Sonia Atenea
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