Querido papá:
tú eres un buen hombre,
esa es la verdad.
No importa rico o pobre,
cuando hay dignidad:
oro, plata o cobre,
poco importará.
No puedo medir
al resto de los hombres
mirándote a ti,
o meterlos en un sobre
y dejarlos ahí,
en un lugar de donde
no puedan salir.
Lo que tú nunca harías
hay quien lo hace todos los días.
Lo que reprobarías es la
ley que impera en la vida.
Quien mira por el otro no
es un hombre, es un loco.
Y yo siempre corriendo, caperucita en una jauría.
Nadando contra corriente y
la vertiente fuerte tira.
Mejor despierta que
dormida para huir del coco.
Querido papá:
encontraré un buen chico
que te gustará,
en serio te lo digo
y te lo puedo jurar:
"ya que pedir puedo,
no me quedaré atrás".
Lo que tú nunca harías
hay quien lo hace todos los días.
Lo que reprobarías es la
ley que impera en la vida.
Quien mira por el otro no
es un hombre, es un loco.
Y yo siempre corriendo, caperucita en una jauría.
Nadando contra corriente y
la vertiente fuerte tira.
Mejor despierta que
dormida para huir del coco.
Lo que tú nunca harías
hay quien lo hace todos los días.
Lo que reprobarías es la
ley que impera en la vida.
Quien mira por el otro no
es un hombre, es un loco.
Y yo siempre corriendo, Caperucita en una jauría.
Nadando contra corriente y
la vertiente fuerte tira.
Mejor despierta que
dormida para huir del coco.
Querido papá, querido papá.
Querido papá...
Querido papá, querido papá.
Querido papá...
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.