Ella enseña todo lo que yo
estoy tratando de ocultar:
¡basta ya de esconderse!.
Ella dice todo lo que yo
estoy tratando de callar:
¡rompamos el silencio!.
Cuando baila...
¿te parecen atrevidos
sus movimientos?,
es que no los has probado,
pasos seguros sobre el escenario.
Explosión de endorfinas, ¡cuidado!:
no te acerques demasiado.
Salgo a la calle, me miran
y no sé qué puedo hacer:
¡ya no quiero evadirme!.
Los espanto diciendo
“Te quiero, no puedo vivir sin ti”,
¿por qué seguir mintiendo?.
Ya sé lo que quiero,
hoy decido yo.
Ella es una loba
y yo una tigresa,
¿cuál es la diferencia?.
Cuando baila...
¿te parecen atrevidos
sus movimientos?,
es que no los has probado,
pasos seguros sobre el escenario.
Explosión de endorfinas, ¡cuidado!:
no te acerques demasiado.
No te acerques demasiado...
No te acerques demasiado...
¡No te acerques demasiado!.
¡Oh, baby!
Si cuando bailo...
te parecen atrevidos
mis movimientos,
es que no los has probado
pasos seguros sobre el escenario.
Explosión de endorfinas, ¡cuidado!:
no te acerques demasiado.
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.