Un día fuimos
dos raíces que buscaban
su sustento,
y coincidimos
en el juego que es la vida,
ya sin trampas.
Un giro inesperado
me hizo apartarme de ti,
me hizo apartarme de ti.
Sola, te dejé sola.
Dime pronto cuándo,
volveremos a mirarnos
sin rencor.
Te veo en sueños,
y esquivo tu nombre escrito
en las paredes.
No tiene sentido,
el negarme a mí misma
un sentimiento...
que vive, que nace,
en el espacio que te di
en mi corazón.
Un giro inesperado
me hizo apartarme de ti,
me hizo apartarme de ti.
Sola, te dejé sola.
Dime pronto cuándo,
volveremos a mirarnos
sin rencor.
Te extraño a veces,
y trato de olvidarte
pero vuelves,
a mi mente, a mi mente...
Vives dentro de mi corazón.
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.