Eres un niño, y no te das cuenta.
Mido mis palabras para no frenar,
esa convicción que veo en tu interior.
Crees ser un hombre pero no, no.
Tienes fuerza para herirme,
pero eso también puede hacerlo un perro,
para eso no hace falta ir a la universidad.
No… no me sirve de nada intentar comprender, no…
Eres distinto, y lo llevas por dentro.
Voy juntando esfuerzos para respetar,
ese andar que nadie puede andar por ti.
Crees ser adulto pero no, no.
Tienes fuerza para herirme,
pero eso también puede hacerlo un perro,
para eso no hacer falta ir a la universidad.
No… no me sirve de nada intentar comprender, no…
Ni tu risa ni tu llanto,
ni tu juicio despiadado...
ni aquel que no eres conmigo,
podrán callar este adiós.
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.