Distintos como si hubiéramos
nacido en dos planetas
radicalmente opuestos.
Algo llamado deseo
comienza a existir en mí,
no sé qué es pero duele
vivir sin poder te abrazar.
Entre no te soporto,
y déjame en paz, dije:
¡vete!, que no quiero
verte, ¡vete!,
ni volver a tenerte cerca
más nunca de mí.
Me haces daño, ¡vete!.
Los días se hacían más
duros,
teniéndote cerca
y a la vez tan lejos,
Algo llamado deseo
fruto del amor nació.
Quiero mirarte a los ojos,
y entregarte hasta el último
rincón de mi ser.
Entre no te soporto,
y déjame en paz, dije:
¡vete!, que no quiero
verte, ¡vete!,
ni volver a tenerte cerca
más nunca de mí.
Te suplico... ¡vete!.
No, no, no...
vuelve, ¡vuelve!.
© Sonia Atenea
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.